México, el líder de mi corazón


El rugido de los motores hacen que el avión alcance una velocidad que ya no tiene vuelta atrás. Comienzo a ver el Distrito Federal en su inmensidad, y luego, las nubes, muchas nubes negras que descargan una lluvia incesante del estío mexicano cuando la tarde llora nostalgia.

Y eso es lo que me llevo como todos los años. Han sido días intensos, como todo en México. Una intensidad aderezada por la alegría de vivir el país y su progreso.

Entiendo que el día a día es difícil y monótono; pero cuando se avista a golpe de pájaro, todo cambia. La óptica es distinta como el sentimiento de querer tener algo pero no poder alcanzarlo. Por eso la distancia hace que la melancolía sea creciente como el paso del tiempo.

Todos duermen. Es de noche en el avión. Noche, también oscura en México. Los primeros haces de luz asomarán dentro de una hora avistando el nacimiento de un día más en esta maravillosa aventura que es la vida. En el Viejo Continente ya es de día.

Constanza y Joaquín, mis hijos, sueñan con sus tíos, con su abuelo, con sus primos, con sus amigos. Sueñan con la melancolía de los huaraches que comieron en Metepec o los chiles en notada que degustaron en Puebla. También con los pastes de mi querido Hidalgo, un Estado extraordinario, con geste hospitalaria y bondades infinitas, aún por conocer en España.

Me voy con el sabor de ver el progreso y la dinamizacion. Me voy viendo que se hacen bien los deberes, desde el Presidente Peña y la Primera Dama, a Alfredo Castillo en Michoacán poniendo orden donde había caos, en esa tierra de oportunidades, en esa tierra bendita como en el resto de los Estados de la República.

Mientras pienso, pienso y vuelvo a pensar sobre todo lo vivido y lo que me queda por vivir sobre México, no dejo de pensar en mi patria. Es como una música de fondo que invade todo el escenario de mi espíritu.

Sé que no me voy del todo; que siempre tengo un hueco en nuestro México, en ese que tanto amo; el mejor país del mundo. El líder de Latinoamérica y el líder de mi corazón.

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